
Francia duplica gasto militar para 2027 ante amenazas globales
Macron adelanta el aumento de presupuesto militar, pese al déficit, ante un panorama geopolítico inestable y una OTAN que exige mayor autonomía europea.
El presidente Emmanuel Macron anunció este fin de semana un incremento sin precedentes en el gasto militar de Francia, que alcanzará 64 mil millones de euros en 2027, el doble de lo destinado en 2017, cuando asumió el poder. La medida, enmarcada en una revisión anticipada de la Ley de Programación Militar, responde a un entorno internacional que el mandatario calificó como el más inestable desde la Segunda Guerra Mundial.
Durante su discurso ante las Fuerzas Armadas, Macron señaló que “la libertad nunca estuvo tan amenazada” desde 1945, aludiendo a conflictos como la guerra en Ucrania, el resurgimiento de potencias de anexión y la creciente imprevisibilidad del papel de Estados Unidos en la seguridad global. En este contexto, defendió el aumento como una inversión estructural para asegurar que Europa pueda proteger su soberanía y actuar con mayor autonomía dentro del marco de la OTAN.
El adelanto del objetivo presupuestario para 2027, tres años antes de lo previsto, implica una inyección adicional de más de 6 mil millones de euros entre 2026 y 2027. Esta decisión se da en paralelo a la promesa del Gobierno francés de reducir 40 mil millones de euros del gasto público de cara a 2026, lo que ha generado inquietud entre analistas económicos. Sin embargo, Macron aseguró que el incremento en defensa no se financiará mediante deuda, lo que refuerza el mensaje de que la prioridad estratégica no está sujeta a las mismas reglas fiscales que otras partidas.
Parte del nuevo presupuesto se destinará al aumento salarial para las fuerzas armadas, lo que se interpreta como un intento de reforzar no solo las capacidades materiales, sino también la moral y retención del personal militar. Con un enfoque que combina disuasión, preparación y modernización tecnológica, el gobierno francés busca consolidar su peso en la arquitectura de seguridad europea, en línea con los objetivos de la OTAN, que plantean destinar hasta el 5% del PIB en defensa y seguridad para 2035.
El movimiento de Macron también subraya la creciente búsqueda de autonomía estratégica europea. Frente a la incertidumbre geopolítica y la percepción de una menor fiabilidad de Washington como garante de seguridad, Francia posiciona su gasto militar como una herramienta clave para liderar una defensa más autosuficiente, sin romper con los compromisos multilaterales del continente.










